

¿Por qué elegir nuestra Casa de Niños Montessori?
Casa de Niños Montessori: Un ambiente preparado para el desarrollo integral del niño (3-6 años).
La etapa de Casa de Niños Montessori (3 a 6 años) es un período de transformación extraordinaria, lo que María Montessori llamaba el paso de la «mente absorbente» a la «mente razonadora«.
En nuestra Casa de Niños de Montessori Sarrià, los niños de 3 a 6 años encuentran un entorno que nutre su curiosidad y fomenta su desarrollo integral a través de experiencias significativas y donde la libertad y los límites se equilibran para que el niño desdubra quién es realmente.
Aquí, el niño no es un espectador, sino el protagonista de su propio asombro. En Montessori Sarrià los niños encuentran un espacio que nutre su curiosidad natural y fomenta su independencia.
Organizado en bloques temáticos (vida práctica, sensorial, lenguaje, matemáticas y cultura), este ambiente preparado permite a los niños explorar y comprender el mundo a su propio ritmo, desarrollando habilidades esenciales como la concentración, la resolución de problemas y la colaboración.
Nuestro enfoque también incluye actividades complementarias que fortalecen su desarrollo integral, como proyectos creativos, psicomotricidad y exploraciones culturales, ofreciendo una educación completa y equilibrada.
No buscamos solo que aprendan conceptos, sino que desarrollen una confianza en sus capacidades, preparándolos para los retos del mundo con responsabilidad, autodisciplina y, sobre todo, una alegría genuina por aprender.
Casa de Niños Montessori es:
- Adquieren autonomía a través de habilidades prácticas y cotidianas
- Exploran conceptos matemáticos y de lenguaje con materiales específicos
- Desarrollan confianza en sus ideas y capacidades
Vida Práctica: El Puente a la autonomía
Estas actividades son el vínculo entre el hogar y nuestro Centro Infantil Montessori.
A través de actividades cotidianas como trasvasar, regar plantas o preparar su propio snack, el niño desarrolla coordinación óculo-manual y sentido del orden. Estas tareas fortalecen su voluntad y le dan la satisfacción de decir: «¡Puedo hacerlo yo solo!».
- Independencia física: El niño aprende a cuidar de sí mismo y de su entorno de confianza.
- Coordinación motora fina: Refina el movimiento de la mano, preparando la musculatura para la escritura.
- Ciclo de trabajo: Fomenta la capacidad de iniciar, desarrollar y completar una tarea con orden.
- Sentido de pertenencia: Al cuidar el ambiente o el huerto, el niño se siente un miembro valioso de la comunidad.
Área Sensorial: Organizando el mundo
Los niños de 3 a 6 años exploran a través de sus sentidos.
Utilizamos materiales científicos (como la Torre Rosa o los Cilindros) para que el niño clasifique impresiones de tamaño, color, peso y textura. Es la base para el pensamiento lógico y matemático.
- Refinamiento de los sentidos: Entrena el ojo, el oído y el tacto para recibir diferencias sutiles.
- Clasificación lógica: Es la base del pensamiento científico: observar, comparar y categorizar.
- Preparación matemática: El trabajo con dimensiones y gradaciones introduce conceptos geométricos de forma táctil.
- Concentración profunda: El aislamiento de una sola dificultad permite que el niño se abstraiga en su trabajo.
Lenguaje y Matemáticas: Del símbolo a la comprensión
No memorizamos; experimentamos. Con las letras de lija, el niño «toca» el sonido antes de escribirlo. Con las perlas doradas, comprende el sistema decimal de forma táctil. Así, la lectoescritura y el cálculo surgen como una explosión natural de interés.
- Conciencia fonológica: Descubrimiento de los sonidos antes de la memorización de los nombres de las letras.
- Sistema Decimal tangible: Comprensión real de unidades, decenas, centenas y millares mediante el tacto.
- Mente estructurada: Desarrollo de un pensamiento lógico que facilita la resolución autónoma de problemas.
- Amor por la lectura: Al nacer de un interés propio, se crea un hábito de lectura placentero y duradero.
Cultura y Expresión Artística
Exploramos la botánica, la geografía y la música (con nuestro taller semanal). Los niños de Montessori Sarrià se convierten en pequeños científicos y artistas que respetan la diversidad y el medio ambiente.
- Perspectiva global: Conocimiento de continentes, culturas y el respeto por la diversidad humana.
- Conexión con la naturaleza: Cuidado directo de plantas y estudio de los ciclos de vida de los animales.
- Taller de música y arte: Espacios semanales para la expresión creativa y el desarrollo del sentido estético. En nuestro taller semanal de música descubren un espacio vibrante donde exploran el ritmo, la voz y el movimiento corporal. Esta actividad no solo es lúdica, sino que es clave para la estructuración del pensamiento, la sensibilidad artística y el desarrollo de habilidades sociales dentro del grupo.
- Conciencia ecológica: Fomento de la sostenibilidad y el cuidado del planeta desde la acción diaria.


Compromiso Montessori
¿Por qué elegir nuestra Casa de Niños Montessori?.
En Casa de Niños de Montessori Sarrià, la curiosidad se transforma en aprendizaje consciente. Fomentamos la concentración, la autodisciplina y el respeto mutuo. Aquí, la pedagogía Montessori potencia la mente razonadora, preparando a los niños para los retos del mundo con libertad, responsabilidad y una base emocional sólida.
Ambiente Respetuoso
Entorno Saludable
Cuidado Verde
Medio ambiente y sostenibilidad en acción. Contamos con un huerto, plantas y flores.
Compromiso Solidario
Colaboramos, apoyando a los más desfavorecidos a través de iniciativas locales.
Descubre nuestro ambiente de Casa de Niños de un vistazo.
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